Ratito de ofrecimiento personal

Llego al banco. Me siento, pero al poco tiempo, el calor puede conmigo y busco una esquinita con sombra. Hay una y me abalanzo a ella. Es pequeña, pero se la ve acogedora, está en el mismo banco. Me sitúo y espero, miro, animo, traduzco. Alguna sonrisa y también una persona que se queja en voz alta de lo que haría con este mundo…continúo. El sol, el que quema, se va del banco y vuelvo a mi lugar de origen, más cerca de los viandantes.

Creo que he de resituar, reinventar y analizar con tranquilidad el cómo puede El Escuchante realizar su labor. El cómo puede servir de válvula de escape, de lugar de descanso, de sonrisa comprensiva, de ánimo no dicho, de relación diádica espontánea y breve, de lugar para autoescucharse, para Hablar con el corazón o con la cabeza, como uno quiera, de reductor de las pulsaciones o de otras variables organísmicas, de recoger una mirada cómplice, de cambiar el color del día, de sentir algo nuevo, o viejo, pero sentir…he de reflexionar, y mientras tanto…

Sí, he de reinventarme…el cómo, lo pensaré y aceptaré sugerencias.

Gracias por leerme y…nos vemos por las calles.

Vuelta a Escuchar sin Escuchar

Tras mes y medio sin salir por variados motivos, días de fiesta, proyectos personales, cierta dejadez, por qué no decirlo…, vuelvo a sentarme en un banco con el cartel. Pruebo otra hora distinta, las diez de la mañana.

Llego y el banco está ocupado, me siento, pero al poco rato me levanto y me quedo de pie mostrando el cartel. No quiero molestar a la persona que está sentada. Se va. Me siento. Fin.

He vuelto a retomar el contacto con el hecho de volver a ofrecer este servicio y sigo notando que la gente se extraña al verme y leer lo que hago. Hoy es el segundo día desde que comencé con el proyecto, que ha quedado en blanco, en el sentido de que nadie se ha sentado. Puede haber influido la hora a la que he salido, temprano por la mañana. Es posible, que se trate de un momento en que la mayor parte de la gente tenga más prisa que, por ejemplo, al mediodía, de una a dos…es posible.

El caso es que me alegro de haber retomado este precioso proyecto, bonito “hasta decir basta” y esperanzador.

Gracias por leerme y…nos vemos por las calles.

Desde aquí quiero dejaros un enlace de Facebook, sobre un evento que hemos creado para ayudar a que l@s polític@s tomen conciencia de la necesidad de hacer políticas para revertir el cambio climático.

https://www.facebook.com/events/2357306891177665/

Entrevista realizada por la Radio municipal de Madrid, M21. Reflexiones.

https://www.m21radio.es/podcast/la-vuelta-al-dia/la-vuelta-al-dia-22042019

Desde el minuto 48.05 hasta el minuto 58.

Aquí os dejo la entrevista que me hizo Silvia, de la Radio M21.

Mientras estoy escribiendo esto, aún no la he Escuchado. Cuando lo haga, comento mis impresiones y, agradezco a quienes la Escuchéis, que aportéis impresiones también. Gracias muchas.

Escuchada. Impresiones.

Me ha encantado, y lo digo desde una sensación de completitud y claridad que percibo en el resultado de la entrevista sobre lo que hago con El Escuchante. También doy las gracias a Silvia por su modo de preguntar, por su estar conmigo, por su respeto a lo que hago y por su ofrecimiento.

La música introductoria es perfecta y muy adecuada. Algo que me resuena es la parte en la que hablo de a quién contamos qué, es decir, va a depender de con quién estemos para hablar de una u otra cosa. Es normal, nos interrelacionamos con muchas personas y, en función de quién se trate, nos sentimos predispuestos a hablar de una u otra cosa. El problema viene cuando existe algo que no podemos compartir con ninguna persona conocida…¿qué hacer entonces?

Por experiencia propia, Escuchar no es fácil. Os animo a que hagáis la prueba. Cuando alguien os esté contando algo, percibid desde qué lugar Escucháis, que porcentaje de vosotros mismos está con esa persona y cuál está en otro lugar. Después, en otro momento, intentad estar al cien por cien en la persona que Habla y observad las dificultades.

Cuando estamos recibiendo lo que alguna persona nos cuenta, ¿lo hacemos desde una apertura total, sin inmiscuirnos ni opinar o, por el contrario, estamos continuamente juzgando, pensando como rebatir o trasladando eso que nos cuenta a nuestra propia manera de hacer para aportar nuestra visión? Esto último parece lo normal en una conversación, lo sano, el intercambiar opiniones, propuestas, impresiones, juicios… Creo que, este modo de Escuchar desde un primer momento, hace que nos perdamos lo profundo, lo que realmente nos quieren transmitir y que nos quedemos en el dato, realizando un análisis mental del relato. En cambio, si escogemos el primer modo, podremos intercambiar puntos de vista con una comprehensión muchísimo mayor de lo que realmente nos cuentan y, podremos también responder desde un lugar más bipersonal, integrando la manera de respirar de la otra persona con la nuestra propia.

El mundo actual es un lugar donde ocurren cosas maravillosas en el día a día de mucha gente, pero donde también existen multitud de miedos, bloqueos, defensas y miradas que juzgan. Probemos a abrir, a soltar y a fluir con todas las personas, objetos y seres vivos. Esto nos dará mucha más fuerza, seguridad y alegría.

Un abrazo enorme y…nos vemos por las calles.

Día 21, otra entrevista. Radio municipal de Madrid M21…curioso…

Hoy salgo tarde de casa. Salgo con energía. Llego y me siento. En contra de mi costumbre, utilizo el móvil para unas llamadas que tengo que hacer. Me llevan poco tiempo. Tras las mismas, concentro toda mi atención en el fluir de personas que pasan junto a mí. Muchas miran lo escrito, algunas se paran y, ante mi invitación, siguen su camino. Un señor se acerca a darme dinero. No lo cojo, se lo explico y me ofrece sus disculpas reiteradamente. Otra persona me pregunta si me ha puesto alguna institución, si estoy asalariado, le digo que no, que es una iniciativa propia y que no lo hago por dinero. Lo entiende, sonríe (al principio está extrañado y un poco tenso) y se va. Suena mi móvil, lo cojo y es una mujer que quiere hacerme una entrevista, esta vez de la radio municipal, M21. Le digo que estoy escuchando y se acerca. Se sienta junto a mí, me hace la entrevista y se aparta para que haga mi labor. Ella se queda a un lado. Un señor se acerca y se sienta. Me Habla y Escucho. Maravilloso. La locutora se acerca y le realiza unas preguntas al señor. Maravilloso.

Cuando tenga el archivo de la entrevista, lo colgaré en el blog y, como siempre, lo enlazaré al Facebook.

Qué bonita mañana, que buena energía se desprende cuando existe algo que une, algo que, además, es bonito.

Se me ocurre que, si alguien se anima, exprese lo que considera que es Escuchar. Cómo lo definiríais, cómo lo vivenciáis, cómo os gustaría vivenciarlo…

Gracias por leerme y…nos vemos por las calles…

Lunes nublado

Por la mañana llueve, dudo y al final, tras consultar el tiempo en la web, salgo. Llego al lugar, hay dos chicas sentadas, pero tengo sitio, así que me coloco. Se van y me recoloco. Parece que, al final, no va a llover. El día está nublado y yo también…dentro de mí está jarreando. Sin mucha convicción espero y…una chica sonríe y se sienta agradecida por la idea. Al tiempo, un joven me pregunta si me puede hacer una foto y yo le digo que a mí sí, pero que no estoy solo. Al final, los dos damos el visto bueno y nos hacen la foto. Escucho y esto consigue reducir el aguacero. Lo agradezco interiormente. Se va la Hablante y algún curioso más pregunta qué hago. No tardo en coger el cartel e irme.

Y reflexiono…hoy hubiera tenido la necesidad de Hablar y, si hubiera visto a otro Escuchante, me hubiera acercado para aprovechar esos diez maravillosos minutos. Sería una buena idea que cada barrio tuviera un Escuchante, alguien con quien poder reordenar, desahogar, expresar…

Un abrazo y…nos vemos por las calles.

Y…sigo Escuchando

Este viernes me acerco a la Plaza de Callao. Me siento en un banco individual situado al lado del Starbucks. Frente al mismo, una silla de la citada franquicia, me viene de perillas para posibles Hablantes. Estoy una hora y charlo con algunas personas, una de las cuales me comenta que nunca ha visto nada parecido. Se trata de una mujer que ha vivido en varios países. Hablantes no aparecen.

Hoy lunes, vuelvo a la Puerta de Alcalá. Día nublado, frío y mi vejiga que pide desahogo. Al llegar, el banco está ocupado. Espero y al poco tiempo, el hombre se levanta y me cede amablemente el sitio. Entre tanto, me coloco al lado de una cabina telefónica de estas que ya casi nadie usa (he observado en alguna ocasión, cómo son rescatadas de la inactividad y cómo festejan el acontecimiento absorbiendo monedas ávidamente). Pruebo a dejar el cartel a mi lado, sobre el banco, sin sujetarlo con la mano, mientras leo un libro…creo que mejor si lo vuelvo a coger. Miradas curiosas, alguna petición de foto y poco más… No olvido mi regular encuentro con un vecino con el que siempre charlo un poco, siempre los lunes y siempre en este mágico lugar.

Sigo saliendo, sigo Escuchando, sigo disfrutando, sigo sigo sigo…pero, intuyo, siento, percibo que algo se está moviendo, algo está cambiando…

Nos vemos por las calles…

Miércoles, X, Paciencia…

Este es el careto que se me queda cuando, tras escuchar a dos personas, me doy cuenta que no he hecho foto, así que…me la hago yo solito…

Salgo a la calle y estoy entre dos lugares. Al final, me decido por ir a Las Cortes. De algún modo, tenía como tarea pendiente acercarme a escuchar ahí. Recuerdo una entrevista con Javier, de la Ser, en la que me comentó que pudiera ser buena idea Escuchar en la Carrera de San Jerónimo. Tal vez, por la posibilidad de que algún político se acercara. Me da la impresión que no se pasean por el exterior y, si lo hicieran, me da que no se sentarían a Hablar, aunque…las puertas abiertas están…

Llego y me coloco, antes de llegar a la Plaza de las Cortes, en la acera, contra una pared. No es un buen sitio, estoy de pie y en plena acera…así no se invita a las personas a Hablar…se necesita un poco más de intimidad y un lugar para sentarse (esto opcional). Tras media hora, bajo y me coloco en un banco frente a los leones. Me resulta curioso el trajín de gente que entra a visitar el congreso, sobre todo colegios… El caso es que, tras tres horas de estancia, escucho a dos personas. Muy interesante todo lo que sucede con ellas…

Hoy he reflexionado sobre la paciencia. Me vino a la mente un comentario de Puri, en la entrevista de este sábado. Una gran parte del tiempo que estoy con el cartel, la paso mirando y atento a los posibles interesados. En ocasiones, cojo el móvil para mirar un mensaje, levanto la vista y hay dos o tres personas leyendo el cartel…es posible que si yo miro, la gente se inhiba un poco.

El caso es que la parte de estar mirando a la gente pasar, no me aporta mucho. El diccionario dice, en una de sus acepciones de paciencia “calma o tranquilidad para esperar”. Hasta ahora, esta espera se me hacía entretenida, observando la mañana, el tráfico, el ir y venir apresurado, los encuentros y desencuentros… tal vez por el proyecto en sí y lo ilusionante del mismo. Ahora lo sigue siendo, pero esos momentos de espera se me hacen más largos. Puede ser que, tras casi dos meses, ahora estoy entrando en otra fase…la intentaré disfrutar. Y también, probaré a colocarme, a nivel interno, desde otro lugar.

¿Alguien tiene alguna experiencia dónde haya vivido algo similar?

Nos vemos por las calles…

25/03, Puerta de Alcalá

Vuelvo a escuchar. Hacía ya varios días que no lo hacía.

Llego y me siento. Tras casi una hora y, salvo las miradas habituales y algún curioso, no se anima ningún Hablante. Me levanto para ver la cilindrada de una moto situada frente a mí y al volver al banco, dos mujeres se van a sentar, me ven y hacen la intención de irse. Les digo que yo ocupo muy poco, una esquinita, que se queden y… nos sentamos los tres. Es su momento de descanso en algún trabajo cercano. Pasado un tiempo, se van. Y poco a poco, comienza la Escucha. Varias personas aceptan la propuesta. Una de ellas, un artista, va y me regala un libro con sus obras, pintura, escultura…Jaime Fernú se llama. Me quedo muy agradecido por este detallazo. Continúo la Escucha y alguna que otra explicación de lo que hago. Me entra sueño y a las dos horas, se me pasa la idea de irme ya, pero me quedo casi otra hora, durante la que Escucho a varias personas.

El día, agradable, los Hablantes, espontáneos, la temperatura, vaya vaya, y la sensación, tranquila, agradecida y acogedora.

Muchas gracias a tod@s y…nos vemos por las calles…

La Ser, A vivir Madrid con Puri Beltrán

https://play.cadenaser.com/audio/001RD010000005472431/

Ayer sábado, tuve el enorme placer y privilegio de poder estar sentado en la radio, junto con otros dos magníficos profesionales, Antonio Lucas, poeta, periodista, columnista…y Ana Tirado, médica de atención primaria en Villaviciosa de Odón. Y todo, con la atenta Escucha y guía de Puri…

Hablamos y nos escuchamos, teniendo como trasfondo La Escucha. Ni más ni menos. Fue una charla en la que aprendí. Por un lado, las reflexiones de Antonio sobre la necesidad de enseñar a Escuchar (en mayúscula por su importancia) desde la infancia, yendo más allá de mejorar nuestra capacidad de comunicar y, por otro, las de Ana, con su precisa e integrada manera de Escuchar a sus pacientes, donde este verbo adquiere una dimensión sin tiempo, ni espacio y, gracias a la cual, se va más allá de lo que vemos y oímos y ayuda a, desde el lugar de El/La Hablante, poder integrar lo que piensa, siente…y, tal vez, comprender determinados aspectos de sí mism@.

Ninguna conclusión, pero sí mucha reflexión, muchas experiencias compartidas y muchísimas ganas de poder mejorar nuestra vida, de poder transmitir algo en lo que creemos en profundidad y de poder poner un granito de arena en la gran playa de las diferentes maneras de entender la “realidad” (no existe una, pero sí que podemos buscar aquella que nos ayude a entendernos a nosotros y a los demás, un poco mejor).

Gracias por oírnos y…nos vemos por las calles.

Mañana, Puerta de Alcalá, frente a la Cámara de Comercio…

Este Sábado 23, a las 12.00, estoy en A vivir Madrid, de la Ser

Buena noticia, poder hablar de esto que hago…y de Escuchar…y de Percibir más que lo que se ve (lo esencial es invisible a los ojos…el zorro se lo dijo al Principito).

Hace sol y, aparentemente, buena temperatura, como estos días atrás. No obstante y por si acaso, voy abrigado…relativamente, claro. Llego a Alcalá y me siento. Al principio se está bien, pero el hecho de permanecer sentado durante un tiempo largo, provoca que el frío vaya haciendo una instalación en mi piel. Me pongo todo lo que llevo y, algo se atenúa pero no demasiado. Realizo varias escuchas y alguna conversación. Todo va bien y me siento a gusto. Al estar en un lugar ya visitado en varias ocasiones, ocurre que veo a personas con las que ya he tenido algún contacto, escucha… y nos saludamos. En determinado momento, por dos ocasiones, me han preguntado que dónde voy a estar mañana y como ni siquiera sé si voy a poder salir… Uno de ellos me ha comentado que si le aviso, se mueve para encontrarme. Me ha resultado bonito.  El frío también provoca una mayor incontinencia, así que este hecho, unido al hambre, me ha convencido para dirigirme a casa. Al llegar, un buen rato entre las sábanas me ha devuelto la temperatura adecuada.

Gracias por leerme y…nos vemos por las calles.